BAPSI Psicomotricidad Infantil

 

 

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¿QUÉ ES LA PRÁCTICA PSICOMOTRIZ AUCOUTURIER?

La Práctica Psicomotriz es un método que tiene por objetivo la maduración psicológica de los niños y niñas a través de la vía motriz.

Ideada por B. Aucouturier, parte de la concepción del ser humano como una unidad psico-afectivo-motriz y propone un itinerario madurativo que va desde lo sensorio motor a lo psíquico. Itinerario en el que lo motriz, lo afectivo y lo cognitivo aparecen íntimamente ligados. 

La psicomotricidad une la parte del movimiento con la parte afectiva, intelectual y social de la persona. Favorece, por tanto, el desarrollo Global para adquirir la identidad y autonomía. Es fundamental desde el nacimiento hasta los 7 años.

Hay dos tipos de psicomotricidad, dirigida y vivenciada.

La que llevamos acabo es la vivenciada que es una actividad no dirigida, basada en el movimiento y el juego libre del niño. Esta actividad espontánea favorece que los niños descubran y desarrollen por sí mismos sus capacidades e intereses, al tiempo que todo aquello que consiguen de manera autónoma les proporciona una gran confianza y seguridad en sí mismos. La psicomotricidad vivenciada contribuye al desarrollo de las capacidades motoras, sociales, afectivas e intelectuales del niño.

Para que todo esto se de tiene que existir un vínculo de apego seguro, una persona de referencia que genere seguridad y confianza para que puedan crecer, desarrollarse y relacionarse consigo mismo, con los objetos y con los otros.  

En la sala de psicomotricidad se permite al niño realizar sus deseos decidiendo a qué quiere jugar, con qué material, de qué modo, siempre respetando unas normas (no hacerse daño a uno mismo ni a los demás y respetamos las costrucciones de los otros). La función del psicomotricista es acompañarle afectivamente en sus deseos, en sus aprendizajes, descubrimientos, permaneciendo disponible a su escucha, a su ayuda, observando activamente su juego para ayudarle a evolucionar.

En la sala se crean estrategias, destinadas a estimular cada uno de los aspectos del desarrollo del niño. Es en el espaciosensioromotor donde se  liberan muchas tensiones a través del juego, juego sensioromotor en el que encuentran mucho placer y que es un juego fundamental para el desarrollo armónico. En el espacio simbólico, recrean situaciones de su vida cotidiana que en ocasiones son conflictivas para ellos. Estos dos  espacio dan paso al juego cognitivo y al pensamiento abstracto.

Para los niños es un medio privilegiado de conocimiento de sí mismos, del entorno y de los demás, ya que genera aprendizajes que contribuyen a su desarrollo integral. Para el psicomotricista, educadores y padres aporta un conocimiento del niño, ya que al tratarse de una práctica no directiva donde el psicomotricista puede observar con su formación teórica, práctica y personal a los niños en momentos de expresión espontánea, puede determinar cómo es el desarrollo del niño y favorecerle en su proceso. Pero también puede detectar y prevenir dificultades de comportamiento y de aprendizaje.

El juego y la acción en la sala cumplen funciones de aprendizaje, socialización, de adquisiciones lingüísticas y afectivas, que permiten crecer a los niños y niñas armónicamente.
Así en la sala, el niño descubre sus capacidades, aprende a ser y a hacer, se adapta a su entorno, se abre a los demás, comprende el espacio y el tiempo y se va preparando para la vida adulta.
Cuando el niño crea desde lo lúdico, va comprendiendo el mundo, lo que favorece el disfrute y la calma psicológica.

 

Esta es nuestra manera de hacer y acompañar a vuestros hijos e hijas. Escucharles, reconocerles, validarles y ofrecerles la oportunidad de vivirse con placer.

 

DEL PLACER DE JUGAR AL PLACER DE VIVIR Y A LA ALEGRÍA DE SER